Modelos de negocio que sobreviven
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31 oct Stop the Barber Shops!

Pareciera que de vez en cuando determinados modelos de negocio se ponen de moda. De un día para otro, te encuentras en tu calle con 4 establecimientos que realizan tratamientos estéticos con láser; o 3 panaderías con productos “artesanales” *; 2 locales especializados en manicura; o 5 barberías con demasiado en común…

Lo que suele ocurrir entonces es tan real como la vida en la sabana: sobreviven los más fuertes durante un tiempo, pero a la larga, la supervivencia se demuestra no ser la mejor manera de vivir…

¿Por qué nos pasa esto? ¿Por qué parece que nos surge de manera espontánea y colectiva la brillante idea de montar el mismo tipo de negocio? Es algo que me planteo en cada tendencia y que lamento sinceramente a cada cierre de aquel establecimiento que se inauguró con tanta ilusión y con la sensación de que sería para toda la vida. Me rompe el corazón ver cómo hay locales en mi ciudad que se rellenan durante unos meses, para luego volver a quedarse huérfanos durante otros pocos, hasta la siguiente tacada.

Breads & breads

Las modas se establecen cuando se nos presentan imágenes idílicas del día a día que se nos clavan en el imaginario colectivo. Aquí la publicidad tiene gran parte de culpa: trabajar en una panadería podría parecer un estilo de vida perfecto si nos fijamos en esas fotografías de revista, donde los dueños, sonrientes, atienden a sus clientes mientras cuidan hasta el último detalle (incluyendo dibujar con tiza una carita sonriente cada día en la pizarra tan mona que hay junto a la puerta). Es como si en ese universo paralelo no les costara trabajo llevar un negocio, como si las facturas se pagaran solas y no entra por la puerta ningún cliente maleducado.  Por desgracia, aunque montemos una panadería con la misma decoración, incluso con la misma pizza negra sobre la que escribir los productos recomendados, no tenemos la garantía de que vaya a funcionar.

Imitar la foto perfecta no es la receta del éxito empresarial. Marchar un negocio es una proeza. Click Para Twittear

¿En qué aspectos nos tenemos que parar a pensar antes de montar un negocio? Te doy mi opinión personal [fíjate la posición que ocupa el interiorismo del local en esta lista]

1. Necesidad detectada en un público bien definido: dos en uno, pero inseparables. Para saber qué solución aportamos o qué necesidad cubrimos debemos saber primero á quién le haremos ese servicio. ¿A todo el mundo mundial? ¿Sólo a una pequeña parte afortunada? ¿Hombres y mujeres? ¿Hombres o mujeres? ¿De 0 a 100 años? ¿De 25 a 40? ¿Con qué ingresos cuentan aquellos que consumirán tus productos? Y así más matices que debes pararte a analizar para saber cómo les vas a resolver aquello que necesitan.

2. Competencia en nuestro nicho de mercado: ya conocemos a nuestro público, incluso dónde se encuentra. ¿Quién más, en tu sector, ofrece el mismo o similar producto/servicio? Es paradójico que esta pregunta sea de las primeras que debes hacerte y luego encontrar en tu ciudad  hasta 4 tiendas de juguetes en un radio de 250 metros … (basado en hechos reales)

3. Pasta: ¿con qué financiación inicial cuentas y qué ingresos necesitas generar para que el negocio sea sostenible? Por favor, sé realista. El dinero vuela que no te quiero ni contar… Piensa que a parte de poner en marcha el negocio necesitarás un colchón que te permita sobrevivir los primeros (¿6?) meses, hasta que la gente te empiece a conocer y puedas empezar a cubrir gastos.

 

Hago un alto porque es muy importante que reflexiones sobre una cosa que nadie te dice al principio: te costará mucho que tu público objetivo cambie sus rutinas para incluir tu producto o servicio en ellas. La gestión del cambio (junto a la gestión de los recursos humanos) es el mayor reto y condicionante para que las empresas de toda índole sobrevivan. Puede tratarse de un cambio interno (por ejemplo, en empresas que implementan un nuevo sistema de producción o de atención al cliente) o de generar una tendencia en tu mercado para que se consuma tu producto o servicio a través de TU NEGOCIO. Y esta última parte es clave: ¿por qué deberían ellos/as consumir en tu negocio? ¿Cómo vas a ganarte su confianza? ¿Cómo vas a trabajarte tu credibilidad como profesional? ¿Cómo vas a establecer una relación a largo plazo con las personas que entren para pedirte información? Ojalá pudiera transmitirte de una manera más taxativa cuán importante resulta esto para la pervivencia de cualquier empresa. Párate a pensar bien en tu estrategia comercial, porque una vez lances el negocio con la estrategia incorrecta, no habrá publicidad que pueda evitar el desastre del “persianazo” final.

4. Inversiones iniciales completamente imprescindibles: cuando empiezas un negocio no pasa nada por ser honesto con tu situación. La gente no espera que tengas hasta la última púa puesta en su lugar definintivo; lo único que esperan de tu establecimiento es que esté ordenado, limpio y que sea confortable. Ya irás puliendo cosas. Compra sólo las herramientas que te resulten imprescindibles para empezar a trabajar. Una manera de ganar dinero es no haciendo inversiones innecesarias o al menos, no estrictamente necesarias en el momento en el que te encuentras. Ya tendrás tiempo de ampliar, mejorar, progresar. No te dispares al principio; una vez comiences a trabajar, sabrás mejor qué es lo siguiente.

5. El traje de trabajo: ahora ya sí llega el momento de vestirnos para trabajar, y por extensión, de vestir nuestro establecimiento. De nuevo, cuidado con lo que gastas en esta parte: empieza con aspectos básicos, como la distribución del local, el color de las paredes, los materiales que las vestirán y cómo vas a resolver la acústica y el acondicionamiento térmico. Un técnico especializado te podrá hacer un proyecto en condiciones. Aquí sí te recomiendo encarecidamente invertir un poco de dinero en el trabajo de un profesional: deja que alguien con experiencia te dé soluciones prácticas y económicas. Además, es recomendable que ese técnico dirija la obra, incluso elija a los oficios que intervendrán. Si es un buen profesional, elegirá a profesionales que den la talla y se adapten a lo que necesitas. No sucumbas a la tentación de elegir tú a los oficios por compromisos con amigos o parientes; ni mucho menos, pretendas dirigir una obra. Piensa que no tienes la suficiente experiencia y es más que probable que se te escapen cosas importantes o que se comentan errores que desconoces y que te pueden llegar a costar muy caro…

6. Lánzate al vacío – pero con arnés – : la inauguración del local es un buen momento para ponerte en el mapa. Haz algo creativo para celebrar que estás ahí. Pero mantén el entusiasmo en tu proyección en las semanas consecutivas. Recuerda que la gente debe introducirte en sus mentes para tenerte en cuenta a la hora de comprar un producto que ofreces o contratar tus servicios.  Saca números y echa mano de la creatividad y de los amigos para ser lo más eficiente posible con cada pequeña inversión que hagas.

Espero haberte arrojado un poco de luz. Si hace poco arrancaste un proyecto empresarial, me encantaría conocer tu experiencia. Si, por el contrario, lo vas a hacer ahora y decides seguir mis consejos, por favor, cuéntame qué tal te va. Si puedo ayudarte en algo, estaré encantada de hacerlo.

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* Discúlpame, pero soy una purista: para mí el pan artesanal de verdad se va poniendo duro con el tiempo, al perder la humedad que contiene; si se transforma en una suerte perversa de chicle de trigo, no es pan artesanal. Punto.

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