La música es "las espinacas" de la creatividad - rociomene.com
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18 ene La música es “las espinacas” de la creatividad

popeye2.2

Para que nuestros/as infantes crezcan con una creatividad fuerte debemos alimentar su comprensión de la armonía y la lógica sistemática

Todas las personas que conozco con una creatividad sobresaliente mantienen desde niños y niñas una relación muy espacial con la música. Esto no es de extrañar, pues la música, al igual que ocurre con las matemáticas o las artes plásticas, es un excelente ejercicio para la mente y ayuda a desarrollar todo el potencial creativo que tenga. ¿Por qué es esto?

Estas artes (meteré a las matemáticas en el mismo saco, por la coincidencia de los factores que voy a destacar) nutren dos aptitudes fundamentales para que la creatividad se dispare:

  • El gusto por la armonía: aunque este gusto por lo armónico forma parte de nuestra tendencia natural de ver el mundo, es importante alimentarlo desde edades tempranas. Las proporciones, tanto en la sonoridad de las combinaciones musicales como en la estética plástica, nos agradan porque despiertan un sentimiento de equilibrio en nosotros a través de los sentidos. El equilibrio y el orden, lo que se conoce como negentropía en la Teoría General de Sistemas, luchan contra el caos que nos rodea y nos aportan una cierta sensación de estabilidad y, por tanto, de tranquilidad.
  • La comprensión de la sistemática: la música, del mismo modo que sucede en las matemáticas, sigue una lógica numérica que es necesario comprender para poder desarrollar piezas propias. Entender esta estructura fundamental también nos ayuda a comprender el por qué un acorde se puede tocar de varias maneras distintas, lo que ampliará nuestra capacidad interpretativa.

Asimilar estas dos aptitudes nos ayudará no sólo a instrumentarlas, sino a jugar tanto a acentuarlas como a “romperlas”, dotando de carga emotiva a nuestras piezas artísticas. Como decíamos en un post anterior, conocer el funcionamiento de algo nos facilita introducir elementos nuevos que contribuyan a generar un producto final diferente. Eso nos ayuda a expresarnos a través de la música, a contar historias, e incluso a generar nuevas corrientes artísticas (como le ocurrió a Beethoven, por ejemplo). Así pues, si queremos que nuestras jóvenes generaciones sean capaces de desarrollar el 100% de su creatividad, talento expresivo e incluso pensamiento crítico, alimentémosles de mucha música, para que su mente crezca fuerte y con mucho potencial innovador.

Nota: Si quieres saber más sobre la “Teoría General de Sistemas”, puedes consultar la biografía de Oscar Johansen Bertoglio.
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