Cómo crear una estrategia de comunicación eficaz
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Cómo crear una estrategia de comunicación eficaz

19 Dic Cómo crear una estrategia de comunicación eficaz

 

 

La semana pasada comentamos que hay tres cosas fundamentales para mejorar el posicionamiento de una empresa: tener una marca potente y coherente con la identidad de esa empresa; disponer de una buena web con la que empezar a labrar una relación de confianza con nuestros futuros clientes; diseñar y ejecutar una estrategia de comunicación para saber qué pasos dar en cada momento. 

Quizás ahora te estés diciendo “eso está muy bien, pero ¿cómo puedo crear una estrategia de comunicación? Hoy vamos a ver qué necesitamos para establecer una estrategia y cómo generar nuestro propio calendario de comunicación. ¿Listos?

 

PARTE I_ CÓMO CREAR UNA ESTRATEGIA DE COMUNICACIÓN EFICAZ

 

1. Para establecer objetivos, primero tenemos que evaluarnos

 
 
Para poder saber hacia dónde queremos ir, primero tenemos que reflexionar sobre dónde estamos. Ya hemos comentado esto otras veces: es fundamental realizar un análisis de nuestro mercado y definir dónde queremos mejorar y a qué retos queremos hacer frente. Si realizamos un análisis de las Debilidades y Fortalezas (en el ámbito interno) y las Amenazas y Oportunidades (de puertas para fuera) sacaremos la punta del hilo del que tirar.

Teniendo muy presente esta situación, es hora de decidir qué queremos conseguir a un año vista, a dos o tres años y a cinco años. Esta visión a corto, medio y largo plazo nos ayudará  a digerir los objetivos y no morir de un empacho. ¿Por qué? Porque debemos ser realistas y no marcarnos 12 objetivos diferentes para los próximos 3 meses. Si sabemos qué queremos conseguir en 5 años podremos priorizar y marcarnos los objetivos a 3 años y luego a 12 meses. Haciéndolo desde más lejos a más cerca en el tiempo, nos aseguraremos de que cogemos perspectiva y dosificamos bien los esfuerzos. Laura Ribas, una experta en marketing y estrategia empresarial en el ámbito hispanohablante (y mi favorita con diferencia), recomienda que nos marquemos 4 objetivos máximo para el próximo año. Objetivos grandes, del tipo “lanzar mi nueva página web” (como es mi caso), “abrir un nuevo canal de distribución en la zona x” o “escribir un libro”. Hagamos caso a la experta y ciñámonos a 4 grandes objetivos para los próximos 12 meses (ojo, que pueden ser menos).

2. “Olivica” comida, “huesecico” al suelo

 

Como ya sabemos hacia dónde dirigirnos y por dónde vamos a empezar, es hora de hacer un desglose de tareas para cumplir con esos objetivos.  Yo no puedo levantarme un día y decir “hoy voy a lanzar mi nueva página web”, porque para las 12:00 de medio día ya me habría dado un infarto ante la cantidad ingente de trabajo por desarrollar antes de alcanzar la meta.

Debemos ponernos las cosas “digeribles”. Debemos ir poquico a poco y avanzar hacia la meta con paso firme, sin prisa pero sin pausa. Todo dependerá del tiempo que tengamos, pero lo ideal es hacer un desglose minucioso de las tareas implícitas en el proyecto. Si no sabemos muy bien cómo desgranar, podemos empezar por grandes categorías. Por ejemplo, en el caso de lanzar mi nueva página web, yo definiría las siguientes categorías: desarrollo del contenido, diseño visual, configuración del sitio, maquetación del contenido, revisión y SEO.

Así, categoría por categoría podremos ir desglosando lo que debemos hacer para resolver cada parte. Por ejemplo, de la fase de “desarrollo de contenido” yo sacaría las siguientes tareas:

  • Análisis de otros sitios de referencia;
  • Definición de la estructura web;
  • Redacción de los textos;
  • Maqueta de encaje con los textos y el esbozo inicial para el diseño gráfico.

Claro está que cada uno sacará las tareas que considere oportunas, según su metodología de trabajo e incluso dependiendo del tiempo del que disponga. Si yo tuviera que aprovechar pequeños espacios de tiempo, tendría que desglosar aún más esas tareas, para lograr que me dé tiempo a terminar cada una de ellas en cada momento dedicado.

Importante: es fundamental que tus tareas sean algo que puedas empezar y terminar en un corto periodo de tiempo. De esta manera sabrás que estás avanzando y no te desmoralizarás pensando que no te da tiempo y que nunca consigues terminar nada. Es lo que aquí conocemos por “olivica comía, huesecico al suelo”. Primero una cosa, la terminamos, y después pasamos a otra.

Ya sabéis: nos marcamos objetivos, nos marcamos un plazo de tiempo, desglosamos las tareas que nos resulten más digeribles y las vamos cumpliendo diligentemente. Que no se nos atraganten…

3. Cómo traducir una estrategia en acciones específicas

 
Ahora llegamos a la segunda parte del plan. Cuando nuestros objetivos comprenden mejorar nuestro posicionamiento en el mercado, debemos prever una serie de acciones de comunicación que nos ayuden a lograrlo. Las acciones se engloban en estrategias y cada estrategia persigue un objetivo en concreto. Por ejemplo, si nuestro objetivo es aumentar nuestra visibilidad en nuestro sector (corto plazo) y ser reconocidos como expertos en nuestro trabajo (largo plazo), tendremos que trabajar una estrategia de posicionamiento de la marca personal mediante la suma de diferentes acciones. Por ejemplo, podremos crear contenido de calidad en nuestro blog, lo que nos permitirá demostrar poco a poco nuestro conocimiento experto en una materia. También podríamos organizar talleres o charlas en nuestro ámbito de actuación, realizando una acción de difusión entre los medios de comunicación y ofreciéndonos a dar entrevistas. O quizás prefiramos escribir un libro sobre nuestra especialidad. ¿Por qué no? Hoy en día, autoeditar un libro y venderlo en formato digital es más sencillo de lo que parece, incluso podríamos venderlo desde nuestra página web.

Una cosa muy interesante de trazar una estrategia es que a veces los objetivos se cruzan y confluyen en acciones específicas que les benefician por igual. Por ejemplo, al crear contenido de calidad en nuestro blog e invitar a los usuarios a navegar por él, estaremos generando la oportunidad de que estos se conviertan en nuestra “comunidad”. Podremos crear un contenido gratuito de mucho valor que ofreceremos a cambio de que nuestros lectores accedan a formar parte de nuestra lista de suscriptores; de esta manera, mantendremos el contacto con ellos y podremos seguir aportándoles valor y estableciendo una relación de confianza entre ambos. ¿Por qué íbamos a querer hacer esto? Porque si, por ejemplo, escribimos un libro, ya tenemos un público al que presentárselo en primicia, sabiendo de antemano que ese libro será de su interés y dándoles la oportunidad de conseguirlo antes que nadie. Y quien dice comprar un libro dice hacer un curso, asistir a una conferencia, o contratar un servicio. ¿Ves por dónde voy?

Bueno, pues en el próximo episodio hablaremos de cómo crear un calendario de acciones de comunicación para conseguir nuestros objetivos empresariales en 2018.

¿Tienes alguna duda? Déjame un mensaje más abajo y te responderé lo antes posible.

 

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Hasta la semana que viene.

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