Costumbres típicamente femeninas (a revisar)
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19 jul 4 costumbres típicamente femeninas (a revisar)

Claro que puedes hacerlo

Como este verano es un buen momento para reflexionar y ahora estamos en confianza, vamos a aprovechar para hacer un poco de terapia de grupo.

A continuación repasaremos determinadas costumbres típicamente manifestadas en individuos del sexo femenino – lo cual no excluye que se puedan presentar también en varones, por supuesto – y que cuando las leáis  (ya veréis) os ocurrirá lo siguiente:

  1. Sonreiréis porque reconoceréis en ellas algunos de vuestros pecados;
  2. Seréis conscientes de que definitivamente hay algo que debéis cambiar, ¡porque ya está bien!;
  3. Os repateará reconocerlas en vuestros allegados, obviese en vosotros mismos una vez más…

Sin más preámbulo, procedamos:

  • Cuando alguien os diga “qué bien te sienta esa chaqueta” o “qué bien huele tu perfume”, contened vuestro primer impulso de responder: “¿Esta chaqueta? Ya ves, me la compré en un mercadillo” o “¿este perfume? Pero si lo tengo un siglo ya…”. No digáis esas cosas, ¡a nadie le interesan! Respirad hondo y contad hasta tres. Os daréis cuenta de que un simple “GRACIAS” será una respuesta perfecta. Y por supuesto, en el caso de que vuestro primer impulso sea decir “ya lo sé”, a no ser que tengáis mucha confianza y lo soltéis con aire bromista, optad igualmente por la opción B.
  • Si os encontráis haciendo multitarea y en un momento de agobio alguien se aproxima como caído del cielo y prudentemente os dice “¿te puedo ayudar en algo?”, vuestra reacción debería ser muy simple; decid “sí, gracias”. ¡Qué trabajo cuesta – ¿verdad? – reconocer que no tenemos superpoderes y que a veces dos manos más nos vienen de perlas! Pero os garantizo que las ventajas de aceptar la ayuda os harán olvidar rápidamente la sensación de vulnerabilidad. Sois humanos, ¿o no lo sabíais?
  • Si alguien se deleita con vuestra última obra de arte culinaria o con alguna manualidad digna de admiración, ¡mordeos la lengua y tragaos el “me ha faltado un poco de sal” o “se ha quedado un poco torcido”! ¡No seáis vulgares regocijándoos de lo mal que hacéis las cosas y procurad ser un poco más humildes para aceptar lo bien que os salen!
  • Y por último, la costumbre más difícil de erradicar (y unisex, así que muy atentos todos y todas): cuando alguien dé muestras de que no te valora como mereces o de que no te respeta como debería, no es necesario que malgastéis vuestro tiempo justificándole y reuniendo valor para darle una nueva oportunidad de demostrarte cuánto te estima. Lamento ser yo quien te lo diga pero esa persona no va a cambiar y es muy probable que no te merezca la pena. Tendrás que aprender a ser el primero en valorarte a ti mismo. Sólo entonces sabrás ver que si no tienes un trato justo y proporcional a todo lo que das por los demás, no es culpa tuya sino fallo de aquellos. Tu tiempo es demasiado valioso para que lo malgastes con gente que no sabe apreciarlo.
Dicho todo esto, me encantaría conocer qué otras costumbres – típicamente masculinas o femeninas, ¡da igual! – creéis que son dignas de revisión. ¡Sigamos con la terapia!  ;)
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